El pulmón del planeta, contaminado

Los océanos son el pulmón del planeta y de ellos depende nuestra vida. Producen más del 50% del oxígeno que respiramos anualmente, gracias al fitoplancton. Además, absorben gran parte del CO2 producido por los seres humanos; el gran mitigador del cambio climático.

Sin embargo, por la invasión del plástico en las aguas, se encuentran en grave riesgo. El material implica una amenaza directa al ecosistema y a la supervivencia de las especies que viven allí. Para la ONU, si esta tendencia continua, nuestros océanos podrían contener más plástico que pescado para 2050.

Por ello, es de vital importancia reducir el consumo y la producción del plástico que inunda nuestro planeta. A su vez, se deben tomar medidas que fortalezcan las practicas de reciclaje y se debe poner punto final al plástico de un solo uso.

El plástico, el gran responsable

Dentro de los residuos marinos, el plástico es el que tiene mayor presencia, representando más del 60% y continúa aumentando año tras año. Su mayor daño proviene de lo difícil y casi imposible de su degradación, permaneciendo intactos por muchísimo tiempo. Aquellos que se convierten en microplásticos afectan directamente a las especies marinas que los ingieren e, indirectamente, a los seres humanos, a través de la cadena alimentaria.

Según expertos del CIEL, los mares y océanos han absorbido entre un 30% y 50% del CO2 antropogénico producido desde la época industrial. El responsable es el fitoplancton, sin embargo, los microplásticos presentes en el agua son tóxicos para esta y otras especies marinas. 

Un estudio de Oceana señala que anualmente llegan al mar cerca de 34.000 millones de botellas y que son el tipo de plástico más encontrado en las playas del mundo. Con el solo aumento de un 10% de ellos en retornables, se reduciría este tipo de residuos en un 22%. 

¿Quien es el más contaminante?

Se puede establecer una relación directa entre los países de nivel alto en vías de desarrollo y su nivel de contaminación creciente. Tal es el caso de Indonesia. Según la ONU, se encuentra entre los 5 países que más contaminan los océanos con plástico (junto con China, Filipinas, Tailandia y Vietnam). 

Sin embargo, según el IPEN, los desechos plásticos de Indonesia no son propios. Los residuos son causados en distintas partes del mundo. China, país que recibía resiudos del resto del mundo, ha prohibido dichas importaciones. De esta forma, Indonesia ha duplicado su basura plástica, con las consecuentes problemáticas de salud que éstas contraen para su población.

¿Qué hacer?

La mayor parte de las veces, por su degradación, los plásticos extraídos del mar no se pueden reutilizar ni reciclar. Por eso, en su tesis doctoral respecto a la contaminación marina por plásticos, Iñiguez Cantos explica que los plásticos tienen un elevado poder calorífico y que, de esta forma, podrían ser convertidos en energía y potencialmente utilizados como combustibles. 

A su vez, las principales organizaciones de la sociedad civil dedicadas a esta problemática mundial, se han reunido y presentado el Manifiesto Azul para garantizar un océano libre de contaminación hacia el año 2030. En ella detallan e imploran la acción urgente. Además exigen a los políticos europeos que tomen el liderazgo necesario para combatir la catástrofe mundial de los océanos. Principalmente destacan los cambios a realizarse tanto a nivel terrestre como marino, una completa transición hacia la pesca de bajo impacto y que como mínimo el 30% del océano tena una protección total para el 2030.

Paula Garaventa