La verdad de la milanesa (de soja)

 ¿Cuánto sabemos de los aditivos y sustancias que se le incorporan a este alimento? Probablemente por el ritmo de vida acelerado que llevamos quienes vivimos en la ciudad, consumimos alimentos que están -según creemos- más al alcance de la mano que otros; este es el caso de los congelados. La milanesa de soja se ha vuelto la estrella, pero vamos a derribar el mito de sus beneficios: se trata del alimento más procesado en la industria.

¿Y esto qué significa? Según Martín Piña y Sebastian Oddone, autores de “Mitos y verdades de los alimentos” hay tres tipos de mecanismos para industrializar un alimento.

Químico

Hace referencia al grado de ingredientes y aditivos añadidos. Más específicamente, conservantes, antioxidantes, espesantes y más. Estos, no poseen valor nutritivo. Son añadidos simplemente para modificar sus propiedades según lo que requiera ese producto en particular, por ejemplo, que dure más.

Físico

Éste es el mas común. Todo alimento sometido a un procesamiento químico también es sometido a un procesamiento físico. Los ejemplos más comunes son la congelación, cocción, esterilización o pasteurización. Su objetivo es que este permanezca inocuo por un tiempo.

Biológico

En este tipo de procesamiento el producto sufre cambios generados por agentes biológicos. Generalmente al yogurt y a los quesos que llevan microorganismos se les realizan fermentaciones. También están los modificados genéticamente como la soja el maíz y sus derivados.

¿A qué tipos de procesos se somete a la milanesa de soja? ¡A los tres!

Biólogicamente porque se utiliza soja transgénica entre sus componentes. Químicamente se le incorporan aditivos, y físicamente porque se la somete a congelación.

Entonces, ¿La milanesa de soja es mala? En sí, no es un producto que nos pueda hacer daño de manera directa o a corto plazo, de hecho, la soja natural es buena ya que nos  aporta bastante cantidad de proteína. Pero lo cierto es que la soja utilizada para la milanesa es un alimento altamente procesado y se utiliza glifosato para su cultivo. A esta soja modificada genéticamente se le añaden herbicidas para que crezca fuerte y masivamente. El glifosato incorporado por la planta también lo incorporamos nosotros y es considerado cancerígeno.

Consumir soja de origen natural y no procesado. Éste es el mejor consejo. 

Micaela Wodtke